martes, 6 de septiembre de 2011

Senderismo y Pretemporada

Este sábado pasado, continuamos la preparación de nuestro equipo de 1ª División Femenina de Capuchinos, tras una semana de intenso trabajo, compaginando el parque de la Seda con la pista del pabellón Federico de Arce, nos fuimos a Portman, para seguir un sendero por uno de los parajes más interesantes de nuestra Región de Murcia, de interés histórico, visitando la batería militar de las Cenizas, con los imponentes cañones Vickers y pasando por una calzada romana.
Ruta con un carácter paisajístico y botánico por excelencia destacando la gran cantidad de "Cipreses de Cartagena", únicos en Europa.

A las jugadoras séniors, Loli, Ana, Cari, Náyade, Rosa, Rebeca, Nuria y Blanca, se unieron las júniors Rocío, Carmen, Isa, Inma, Claudia, Julia y Lidia, además nos visitó Viki que vino a compartir experiencia con sus excompañeras y mi ayudante Juan Carlos.

La ruta empezó desde la playa del Salitre, bajo el Faro de Portman, el cual visitamos, siguiendo el camino pasamos por unas construcciones militares, entrando en el denso bosque de pinos por una pista hasta la vaguada de la rambla que nos subió a la batería militar.
Antes el camino nos dirigió a la acantilada costa, donde el contraste de bosque y mar hace más interesante la ruta.


Ya en la bateria militar de las cenizas, construida en 1930 y artillada con dos cañones de la casa Vickers con unos 38km de alcance máximo. Su pórtico está inspirado en las ruinas de la ciudad maya de Cichén-Itzá. En 1981 la batería realizó sus últimos disparos, en el año 1990 pasó a la situación de "taponada" y dejó de estar en servicio en 1994. Actualmente está declarada como Bien de Interés Cultural.




Visitamos la batería y vimos las espléndidas vistas de un paisaje costero espectacular y de incalculable valor con el Mar Mediterráneo como protagonista, hacia el este apreciamos el Mar Menor y todo el cordón montañoso litoral del área de Calblanque, y hacia el oeste, los imponentes acantilados de la sierra de la Fausilla y Cabo Tiñoso. La lástima que también pudimos contemplar las consecuencias del reciente fuego veraniego y la siempre dolorosa vista de la bahía de Portman, mayor atentado medioambiental de este pais. Este Portus Magnum Romano se convirtió en la antiguedad en un estratégico enclave de gran importancia en el Mediterráneo. Desde aquí, los barcos romanos eran cargados de mineral de plata, plomo y cobre, además de ánforas con salazones, vino y aceite. Ya en épocas presentes, los procesos de explotación minera han dado lugar a una bahía convaleciente de ocres y grises estériles de origen mineral.

Bajamos de la batería por una pista forestal acompañados pinos y una gran variedad de plantas olorosas y arbustos muchos de ellos de especies autóctonas. A partir de aquí enlazamos con la pista forestal que nos condujo al Llano del Beal, donde pudimos contemplar a lo largo del camino la profundidad del incendio.





De vuelta pasamos por los restos de la calzada Romana, de unos 3 metros de ancha, rodeada por una zona pinos, jaras, lavadulas, etc. Más diseminados aparecen los "tetraclinis articulata" o " "ciprés de Cartagena", el lugar de Europa que más ejemplares podemos contemplar.

En total unas 4 horas de marcha que se suman a las piernas de nuestras chicas.

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